Hace poco he leído un blog donde se hablaban de los potitos que se les dan a los bebés. Era el blog de una mamá novata, así se hacía titular, donde explicaba que adoraba los potitos. Más abajo, en los comentarios, habían opiniones de todo tipo, a favor y en contra, pero llegaba un momento que ya se salían del tema, diciendo que si una madre no ocupaba el 100% de su tiempo ocupándose de su hijo y haciéndole purés caseros, no era una buena madre. Bueno, bueno.
A ver, señoras y señores. Yo también me he quedado un poco sorprendida de lo que he estado leyendo, pero pienso que este tema no tiene que ser tan radical.
A ver, los potitos están para ahorrarnos tiempo y dinero, pero también hay que combinarlos con comida natural.
Todos sabemos que los potitos por sanos que sean, nunca serán como los purés, y los purés acaban ganando la batalla. El potito se debe usar cuando no tienes tiempo de cocinar o cuando sales por ahí, porque es más cómodo. Pero los niños deben comer comida natural, aunque nos cueste tiempo y dinero. está en juego su salud y sus hábitos alimenticios.
Un niño también será sano comiendo potitos pero lo será más comiendo de todo, potitos y no potitos.